Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[367] Comparsas.


Primero un cruce de una reflexión y un ladrido: ¿cuánta materia gris tienes que haber inmolado en el ara de tu autodestrucción fiestera para no ser capaz de asumir que tus lectores comenten lo que escribes? El prójimo es una proyección de los deseos o anhelos de cada uno, pero bloquear sus manifestaciones terrenas no los hace desaparecer, ni al uno ni a los otros: la persona sigue ahí, los fantasmas nunca se irán.

comparsas

Perdone el lector este desahogo. Sólo se trata de un episodio fútil que sirve de colofón a un rosario de locuras de las que intento no ser más que espectador. Y perdone también mi ausencia prolongada, cuando tengo algo que decir, hablo, y cuando no lo tengo, callo. En verdad me alegro de haber callado tanto.

Me acordé hoy de un cierto hombre con quién estudié el bachillerato, y cuya madre coincidió con la mía en que ambas eran profesoras de lenguas clásicas. Sin embargo la suya tenía fama de loca, y todo en ella parecía dar crédito al rumor, desde su aspecto hasta su comportamiento, hasta su propio nombre: Isidora, se llamaba, que algo que estrafalario tiene, o al menos eso nos parecía a nosotros, adolescentes de miras estrechas. El hijo vivía con ese estigma en el costado y lo llevaba como podía, que era mal. En la poca confianza que nos teníamos, ese tema era un secreto sacrosanto que nunca nadie tocó ni con la punta de los dedos. Y si me acordé de este hombre fue porque no hace mucho que fui capaz de incluir a mi madre entre las personas cuya mente no rige como debería.

Comencé hablando del prójimo como proyección de los deseos o anhelos propios. Yo sé lo que es ser una proyección. De hecho más de media vida la he pasado sintiéndome sombra en el fondo de una caverna, y como yo todos mis seres queridos, que danzábamos queriendo hacer vivir a mi señora madre la ilusión de un mundo que existía fuera sin saberlo ella, y del que terminamos por olvidarnos nosotros. ¿Es eso o no locura? Soy de una época tan arcaica que recuerdo caserones, llamados manicomios, en los que se separaba del mundo a los locos por nocivos, creando para ellos reinos enteros libres de los impuestos y los supuestos de la razón. Ser desterrado allí no se sabe si era una maldición o un regalo, pero desde luego resultaba temible para cualquiera.

Yo viví en un manicomio de ingreso voluntario. Todo el orden del mundo estaba mudado, o lo aparentábamos, para adecuarlo a la incapacidad de la matriarca para tener una relación normal con su familia, con su entorno social, con sus semejantes, con su medio. En especial su incapacidad para soportar la contrariedad nos ha obligado a desarrollar tales habilidades que, más que una familia, somos un catálogo de patologías neuróticas. Aún me pregunto qué es lo que me llevó a optar por la rebelión y por qué fui el único en hacerlo. ¿Hay loco sin comparsas? Hamlet, sentado entre el público, recobraría su cordura viendo lo que hay de loco en ese mundo sobre el escenario, pero los demás de mi sangre siguen interpretando su papel, aunque sea con grave menoscabo de ellos mismos.

Es cierto que madre no hay más que una, y doy por ello gracias al cielo. Igualmente cierto es que los actos de nadie tienen tanta capacidad para herir o para curar como los de una madre. Esto es objetivo e independiente del proceso de exculpación por el que la estoy haciendo pasar: la culpa, ese concepto tan cristiano, tan destructor, tan puerilizante y tan metido ya en nuestro código fuente. En la práctica se ha traducido, a lo largo de tantos años como tengo, en muchas lágrimas y más tristezas a las que mucho debo agradecer, al fin y al cabo: las pasiones nutren y obligan a derribar ídolos. Eso es lo que veo en Cervantes, cuando dice

Quién mejorará mi suerte?
La muerte.
Y el bien de amor, quién le alcanza?
Mudanza.
Y sus males, quién los cura?
Locura.
De ese modo, no es cordura
Querer curar la pasión
Cuando los remedios son
Muerte, mudanza y locura.

¿Y ahora qué? Pues no lo sé. Parece que todo se reduce a vaciar de contenido a una persona para poder llenarme yo de otro nuevo. Mientras tanto mi mundo se reduce cada día más, apenas las cuatro paredes de mi casa y las otras cuatro de mi oficina. Satisfacciones tengo pocas en la porción de universo que queda fuera de mi piel, porque dentro aumentan cada día, aunque no milagrosamente. En fin, una vida rutinaria: a mi trabajo acudo, con mi dinero pago el traje que me cubre y la mansión que habito, el pan que me alimenta y el lecho donde yago.

El sol que me ha calentado el lomo hoy (sólo vuelta y vuelta) y el gato que me está templando la panza ahora me salen gratis. Y eso se agradece, porque no tienen precio.

firma_sis

Alison Moyet. Windmills of your mind. Alan Bergman, Marilyn Bergman & Michel Legrand.


Round, like a circle in a spiral,
Like a wheel within a wheel.
Never ending or beginning,
On an ever spinning wheel.
Like a snowball down a mountain
Or a carnaval balloon,
Like a carousell that’s turning
Running rings around the moon.

Like a clock whose hands are sweeping,
Past the minutes on it’s face,
And the world is like an apple
Whirling silently in space.
Like the circles that you find
In the windmills of your mind.

Like a tunnel that you follow
To a tunnel of it’s own,
Down a hollow to a cavern
Where the sun has never shone.
Like a door that keeps revolving
In a half forgotten dream,
Or the ripples from a pebble
Someone tosses in a stream.

Like a clock whose hands are sweeping
Past the minutes on it’s face,
And the world is like an apple
Whirling silently in space.
Like the circles that you find
In the windmills of your mind

Keys that jingle in your pocket,
Words that jangle your head,
Why did summer go so quickly
Was it something that I said.
Lovers walking allong the shore,
Leave their footprints in the sand,
Was the sound of distant drumming
Just the fingers of your hand.

Pictures hanging in a hallway
And a fragment of this song.
Half remembered names and faces
But to whom do they belong.
When you knew that it was over,
Were you suddenly aware
That the autumn leaves were turning
To the color of her hair.

Like a circle in a spiral,
Like a wheel within a wheel,
Never ending or beginning,
On an ever spinning wheel.
As the images unwind
Like the circle that you find
In the windmills of your mind.

Pictures hanging in a hallway
And the fragment of this song
Half remembered names and faces
But to whom do they belong
When you knew that it was over
Were you suddenly aware
That the autumn leaves were turning
To the color of her hair

Like a circle in a spiral
Like a wheel within a wheel
Never ending or beginning,
On an ever spinning wheel
As the images unwind
Like the circles that you find
In the windmills of your mind

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Archivado en: ayuda

6 Responses

  1. Maddriz dice:

    … A veces, tengo esos mismos miedos de escasas satisfacciones y rutina, incluso cuando el sol aprieta…

  2. Iñaki dice:

    Materia gris tengo mucha, tal vez por las fiestas, o tal vez por el blog… jeje
    Besos

  3. Crispín dice:

    Todo el mundo está en el fondo loco, lo que pasa que hay locuras más socialmente aceptables, otras que se llevan sólo en la intimidad..pero en la locura también se está solo, como en la libertad.

    Las comparsas no existen, simplemente cohabitan unas al lado de otras manteniendo el mismo ritmo, o diversos, enriqueciendo el sonido individual..

    Aunque no te voy a negar que se pueden formar orquestas, pero que siempre ese agujero negro interior que absorbe todo va a seguir existiendo.

  4. Unmanute! dice:

    Esto tampoco tiene precio y se agradece…

    Un BESO

    http://www.filestube.com/f7a0a399a76411d703ea/go.html

    Le llamare esta semana señorito !!

  5. Beauséant dice:

    No creo que seas de esos que callas porque no tengas nada que decir (perdón por el tuteo) más bien es que piensas lo que decir antes de abrir la boca, y ese pensar, a veces, lleva mucho mucho tiempo..

    Pero decir, lo que es decir, siempre hay algo que decir.

  6. Luis dice:

    Yo al principio no tenía comentarios. Luego los puse. Y hoy me alegro, porque algunos lectores amables incluso me ayudan con las erratas.

    Muchísimas gracias.

    Los demás, molan. O deberían molar.

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