Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[331] Libretita.


– Vos no sabés cómo estaba la Argentina cuando el corralito, Sísifo.

– Lo sé, pero no lo viví.

– Yo sí que lo viví, y no sé si a aquello se le puede llamar vivir.

– Morir seguro que no: estás vivo a pesar de todo.

libretita

– Ya, ya, pero decime una cosa, Sísifo: ¿eran vida tantas amarguras como tuvimos que tragar? No se podía ni salir a la vereda tranquilo, el país eras un quilombo. Yo, mi esposa y los chicos, nos la bancamos como pudimos. Yo era el varón, yo tenía que llevar el pan a casa, y cuantro chicos comen como un regimiento.

– Eso te ocurre por ser varón, y no hombre. Cuando hay necesidad, que todos pongan de su parte. Si no, la paternidad es esclavitud.

– Eso lo descubrí entonces ¿sabés?. Pero lo peor no era pasar escasez. Si no comemos facturas, comemos pan, ese no es el problema. El problema lo vi un día afeitándome: no reconocí al que veía en el espejo, un hombre avejentado y cansado que se me parecía, pero no era yo. Le dije a mi esposa: armá las valijas, nos mandamos mudar.

– Los espejos no son literales. No puedes fiarte de ellos si no estás dispuesto a interpretar lo que te dicen. Por eso yo les temo.

– Yo también tuve miedo, Sísifo. Tuve miedo de ser aquel hombre, o de acabar siéndolo, o de no ser hombre en absoluto. Agarré la libretita de piel en la que anotábamos los teléfonos de los amigos. Teníamos muchos amigos, ¿sabés?, grandes amigos, buenos amigos, algunos desde que éramos chicos. Comencé a llamarlos uno a uno para pedirles su ayuda, y uno por uno me la negaron. a todos ellos les respondí lo mismo: sos un poco sorete, ¿no creés?. Unos pocos se pusieron a mi disposición para lo que me hizo falta.

– Es duro descubrir el alcance de los engaños. Y es dulce ver a continuación la realidad. Dulzor y amargor al mismo tiempo, qué sabrosura…

– Sí, pero lo amargo viene de primero. Al día siguiente compré una libretita baratita, de esas de tapas de cartón, y anoté los teléfonos de los pocos amigos que demostraron serlo. La otra, más linda, la de tapas de piel, fue a parar al tacho.

– Lo que no sirve, estorba.

– Eso es lo que quería decirte con esta parábola, Sísifo: hay momentos en que hay que tirar la libretita de piel, vale más tener otra más pequeñita y de cartón. No será tan linda, pero será de verdad, y no tendrás tanto reparo en deshacerte de ella más adelante.

– Eso tiene doble lectura.

– Como la tiene todo. Decime la tuya.

– Que es preferible ver tu nombre anotado en libretas de cartón.

firma_sis

Vox Dei. Libros sapienciales. Eclesiastés.

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Archivado en: memoria

11 Responses

  1. Groucho dice:

    Creo que el tiempo nos va haciendo comprar “libretitas de cartón”.
    Saludos…

  2. Tesa dice:

    A veces confundimos la libretita de amigos con un simple listín de conocidos. El error es nuestro y no suyo.

  3. Yeray dice:

    Supongo que no soy el Yeray que tendría que aparecer ajjaja pero pasaba por aquí y me molo el blog!

    Saludos

  4. Juane dice:

    Concuerdo con eso que han dicho de saber diferenciar entre una lista de conocidos y el par de amigos ciertos que cada uno tiene.

  5. Ana dice:

    sí, es lo bueno que tienen los momentos malos, descubrir esa libretita auténtica y dejar la de piel, que en realidad era de humo…
    sé lo que es eso, y también sé que a los pocos amigos que quedan en los malos momentos se les tiene un agradecimiento eterno y que esa amistad supera ya cualquier barrera
    me ha encantado, como siempre, como lo cuentas
    un beso

  6. Phoenix dice:

    Algo me dice que eso de interpretar espejos no se me dará bien…

    Gran parábola =)

    Besoo

  7. Pues te la enviare, ¡claro que te la enviare!

    (ademas, a ver quien es el guapo que lleva la contraria a un rey jeje)

  8. Yeray dice:

    Ni me había dado cuneta jajajja FRONNNN nueva palabra xd

  9. Canalla dice:

    la palabra “amigo” es muxas veces como decir te kieor cuando la tas metiendo.

    ala

    molaaaaa

  10. Maddriz dice:

    pues sin palabras que estoy, por los espejos a los que muchas veces me miro (¿me dirán la verdad?), por mis palabras que ahora recojo en agendas virtuales… creo que tengo una suerte, siempre he sido desprendido y una persona de escasos lujos, que cuido y aprecio lo poco que es mío. unas pocas líneas en esa libreta me bastarían, y me han bastado para ser feliz aunque por si acaso siempre tengo un lápiz a mano por si hay que sumar una línea más…

  11. Winnie dice:

    Me ha encantado la entrada Sísifo. Me ha hecho pensar y SI, me quedo con la modesta libretita de carton…de hecho es en la que más confío para encontrar buenos amigos.

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