Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[326] Mentiras.


Hoy no ha amanecido. No creo que lo haga ya. A ver mañana…

Desde esta mañana -si es que la mañana nace- tengo frío en las articulaciones, en los brazos, en las palmas de las manos y en otros sitios menos secos y más sanguíneos. También en esta ciudad, istmo que hiende el océano, ha empezado esta mañana a llover una lluvia mansa, obstinada, húmeda, generosa en lágrimas y metafórica de dolores que ha llegado cabalgando olas blancas como corceles, olas blancas como borreguitos, olas blancas como armiños, pero también frías y llorosas con alaridos que se rompían contra las rocas del Orzán, que son viejas y están cansadas ya. No sé si es esta luvia causa de mi frío o es el frío motivo de la lluvia. O quizás la lluvia y el frío sólo se han encontrado de paso en mi dormitorio por la mañana, y se han saludado a los pies de mi cama como buenos vecinos, pero sin deberse nada el uno a la otra y vice versa, y sin reparar en que allí estaba yo, mojado y tiritante, con una soga al cuello que me robaba las ganas de salir de entre mis mantas peludas y amorosas.

Luego llegó el tiempo de sentarse frente al escritorio, adoptar expresión seria y hacer creer a los demás que merezco el pan que gano. En nuestra oficina, verdadero despacho oval, Adelasuma y yo todo lo solucionamos con ademanes enérgicos, voces enardecidas, horas extra y esfuerzo desmedido, portazos a la llegada, como a las prisas, ceños fruncidos y discursos amenazadores. Todo ello no es otra cosa que un intento de convencerla (y ella a mí, somos dos) de lo muy capaz que soy de mantenerme en pie, porque si ella se convence ya está logrado la mitad del objetivo y sólo falta convencerme yo mismo, que al cabo es lo de menos, porque yo soy lo de menos. Con esa liturgia conseguimos, al menos, que los días no nos arrastren de los pelos, y en cambio parece que logramos caminar al paso de las horas y llegar a la mañana siguiente sin gran estropicio y con la ropa sin arrugar. Que no es poco logro.

Tengo un proto-amigo al que yo llamo protozoo, a pesar de su elevada talla y su sólido talle. Nuestro nivel de intimidad se ha mantenido en el mínimo hasta hace días, cuando se aventuró a cederme en depósito una bizarra historia que le tocó protagonizar, casi diría proto-agonizar. Horas después me pidió la vuelta y, sin duda, por aquello de la libre asocioación me vi confiándole otra historia, pero ésta de mi biografía, cuyo nudo se ató en Madrid, aunque antes y después también, pero a distancia. No sé si estoy siendo claro, lo dudo, pero no quiero hacer más esfuerzos hoy. Me estoy refiriendo a un affaire sentimental bien bonito, que me sorbió el seso durante una temporada, y que fue de debullo más que de entullo, porque sé que, mientras lo recuerde, lo recordaré con una sonrisa. Cuando la distancia nos separó no pude evitar reclamar de él un proyecto de futuro muy concreto, que se alejaba bastante de sus planes, de sus aspiraciones, de sus sueños. Sí algún día es capaz de entender sus porqués (no le hará mal) agradecería que me los explicara para que yo pueda comprobar si es cierta la hipótesis que tuve que construír para sentirme capaz de romper las escasas ligaduras que llegó a haber entre él y yo.

Se murió aquel sueño y hubo que enterrarlo, como se entierra a cualquier difunto antes de que empiece a oler mal -la incineración es de mal tono-. En el breve tiempo oscuro que siguió al entierro algo pasó que no pude otear, porque ocurrió dentro de mis vísceras más protegidas: las que están rodeadas de huesos, sean estos costillas o cráneo. Sólo sé que el joven de hace pocos días, el de sortijas en el pelo, ya no está, y a algunos otros también los he dado de baja, por motivos tan simples de entender como éste: lo que había con ellos no era lo que yo quiero para mí, sea lo que sea lo que yo quiero para mí, que no sé definirlo con nitidez, ni me hace falta aún. La cuestión palpitante es ésta: comprendí que el miedo a la soledad me ha movido siempre, y por no soportarlo he puesto mis ojos con frecuencia en cualquier persona que los pusiera en mí, con independencia de que yo nunca me he fijado en seres mediocres, y sí en cambio en personas con corazones de oro blanco e intelectos destacados, dos cosas que no garantizan la nobleza de los actos. Pero el miedo siempre me ha aconsejado mal, me ha hecho sentir la necesidad de encontrar compañía, lo nefasto que sería estar solo, y convenciéndome de todas estas mentiras (porque mentiras son: solo y solitario no equivalen), me ha robado mi libertad de elegir entre soledad o compañía. Y si acompañado, de elegir entre esta persona o aquella. Y si aquella, entre niveles de compromiso, por ejemplo. Y así con toda una cadena de decisiones que yo nunca he tenido que tomar porque ya había tomado de antemano mi miedo, negrero de corazones, ladrón de mentes.

La historia es simple, la moraleja imposible, el escritor humano.

Ya anochece, hace frío. No sé si maldecirme o compadecerme. Taxi lame mis manos mientras intento teclear. Será que quiere rascar el polvo que se acumula en mis palmas. Me da igual, tengo todo el tiempo en mi bolsillo.

Siniestro total. Mario encima del armario.

Archivado en: voluntad

15 Responses

  1. Fran dice:

    Creo en que cada mañana puede ofrecer algo bueno. Esto lo creo sobre todo cuando enlazo varias mañanas buenas. Cuando son malas, a veces lo olvido.
    El cine siempre tiene algo que aportar a la vida real: Amanece, que no es poco.

  2. Maddriz dice:

    qué es difícil combatir esa necesidad de encontrar compañía… yo también los busco: personas con corazones de oro blanco e intelectos destacados… y aquí sigo, al igual que tú, en mi rinconcito y pelao’ de frío…

  3. Logan y Lory dice:

    La soledad compartida, o lo que es lo mismo, esa necesidad humana de sentirnos acompañados es como una obligación innata que llevamos impresa en nuestros genes, como un protocolo de vida que no debemos romper y pasamos parte de nuestra vida siguiendo ese protocolo.

    Las olas del Orzán baten siempre con furia contra las rocas, nuestros miedos, son a veces como esas olas.

    Un saludo.

  4. Groucho dice:

    A mi se me hace muy dificil- imposible casi- estar solo.
    Tuve una temporada en la que por mi casa corrian dos hijos adolescentes y dos perros y me daban mas consuelo y compañia mis dos perros. Todo lo acaba solucionando el tiempo y la perseverancia.
    El dibujo impactante, ¿es una foto retocada?
    Saludos…

  5. Adelasuma dice:

    “Where I am lost, the darkness falls upon the day”
    Savant, Oceansize

    Cuando el pasado te pese como una piedra, mueve el mundo y su geomorfología, que no tiene sentido empujar para caer y volver al punto de partida.

    El rey de Éfira debe ser consciente de que hace tiempo que su colina quedó atrás, que debe empujar de otra forma ya que se extiende a sus pies la llanura del futuro espléndido.

    El futuro espléndido. Yo, Gouelan, trato de recordarlo a cada paso, aunque a veces se me olvida. Pero levanto la vista y veo el país de las manzanas y los gatos iluminado en mi Galería. Y me vuelven las fuerzas para seguir adelante y despegarme el lastre, aunque me arranque la piel.

    A veces, la oscuridad cae sobre el día, pero no es malo, es tiempo de meditar, perdonar, rectificar. Curar. Ese es el talento del sabio, y su fuerza. Bienaventurados los que pueden ver más allá del velo del presente y tienen las agallas de ir a construirlo.

    “Toda la tierra está al alcance del sabio, ya que la patria de un alma elevada es el universo”. Demócrito

    Deica

  6. Antonio dice:

    se siente el frio como se sienten los abrazos sin sentimiento, yo, en esta vida llena a rebosar de ese frio inmenso, lo prefiero antes que las llamas que provocan el calor de un cuerpo sin “corazón de oro blanco e intelecto destacado”

  7. La soledad es un mal de los peores…. pero si no dejas de sentirte solo, si no dejas de pensar qeu no hay nadie… no dejarás atrás la soledad…

  8. Tatojimi dice:

    Soledad… esa vieja amiga… esa amiga del alma. Esa amiga que casi siempre está dentro, en el espíritu. La mayor parte de las veces es simplemente un sentimiento. Esa soledad… esa cuya principal característica es sentirse rodeado de gente por todas partes.
    Solo. Los años pasan. Sí. Da miedo. Sí. El miedo es como los alucinógenos. A veces nos construyen imágenes que no son reales. Los sueños los llevamos por donde queremos, por donde necesitamos. Sin constotuir un reflejo d ela realidad. Moldeamos lo que vemos, lo que sentimos, a lo que necesitamos.
    Esto del amor… dos personas deben encontrarse. Deben mirarse y gustarse.
    Estas dos personas, lo deben hacer en el sitio adecuado.
    Y lo deben hacer en el momento adecuado. Para cada una de las dos por separado. Y para las dos juntas. No vale forzar, ni buscar atajos.
    Seguramente, cuando no tengamos miedo a no encontrar, a no quedarnos solos, encontremos, y disfrutaremos de esa compañía que anhelamos esos días de lluvia, de frío de viento.

    besos.
    muchos.

  9. Antonio dice:

    soledad, principio originario e indeterminado de las personas
    algo asi vi toda mi niñez escrito en el tambor de la persiana en el cuarto de mi hermana

  10. Más vale solo que mal acompañado…

    No es un gran consuelo para un domingo por la mañana,pero a mí me funciona bastante bien.

    Besoo

  11. Cieso dice:

    Una de estas sorpresas que la vida te da a la vuelta de cualquier esquina ha traído como consecuencia, entre otras muchas, que esa desazón interna, desde la soga en el cuello al frío en la médula, que antes era la compañera inseparable de mis días y mis noches, se haya evaporado, escondido como lo hacen las sombras cuando se enciende una luz que a todos los rincones llega.
    Pero no por ello dejo de acompañar en el sentimiento a los que siguen empujando su piedra eterna, y en ella encuentran su referencia y raiz. Y les acompaño porque ahora sé que la noria sigue girando, y aunque el canalón que nos ha tocado esté pasando en este momento por donde el agua está más fría y más negra, su camino le llevará inevitablemente a donde el sol más brilla…y luego otra vez abajo.

  12. Iceferg dice:

    Lo peor es buscar sin saber que estas buscando, porque das vueltas como loco encontrando de todo menos lo que andas buscando.

    Otra cita cinematográfica: “Mañana será otro día” Escarlet O’Hara, al final de “Lo que el viento se llevó”

  13. Sero dice:

    yo he llamado a eso mendigar el amor. siempre esperé a que se fijaran en mí, a que me echaran la cuerda y me salvaran de ahogarme. pero ya me ahogué yo solito en mis debilidades.
    es fácil identificarse con tus sentimientos. no has descrito más que un universal de nuestro tiempo.
    un beso
    felicidades por el blog.
    te añado al mío

  14. Manute dice:

    Me encanta la foto de arriba de todo …

    Oye tienes que mandarme un correo a mi correo con tu correo jajajaj o llamarme al movil que creo que resultara mas comodo…

    si no tienes mi numero llama a pat y preguntaselo que es algo urgente

  15. Manute dice:

    ay mi madre vaya empanada…

    si si ya vi el correo arriba aaajajajajaj

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