Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[115] Plata.


plata

Brinca mi amigo Taxi esquivando la bandeja del té que reposa sobre mi escritorio y recuerdo el día en que la hallé, hurgando en el altillo de la cocina de la casa de mi abuela, y entonces me doy cuenta, gracias a mi gato de extraordinaria belleza, alba, nacarada y argentina, de que todo en mi casa solar tenía un algo de plateado, pero de plata vieja, tostada, bruna, barnizada por el uso, por el polvo, por el humo y por la mierda.

Eran los ojos azules de mi abuela verdaderas perlas sobre las que las cataratas sólo incipientes habían colocado un velo turbio, a pesar de lo cual su mirada seguía siendo terrible. Su cabello, plateado y brillante, se levantaba de su frente luminosa encabritado en unas pocas ondas que ella recomponía con una pasada rápida de la palma de la mano apergaminada, de uñas rectas y austeras. En la cocina la luz de una sola ventana nos veía preparar la merienda. Sus iniciales estaban grabadas en los tenedores.

– Después de la guerra no había ni para comprar cubiertos. Hubo que sacar los de plata, que nunca se usaban. Salieron buenos, que aún están en uso.

Sobre la mesilla de noche, junto a un crucifijo, mi tía contaba las píldoras del día alineándolas sobre una bandejita de plata en la que el sol reflejaba sus rayos de oro. Las del día las guardaba en un pastillero que metía en el bolsillo de su falda plisada. Me invitaba a pasar y me sentaba de frente a la luz de la tarde, sobre la cama de la alcoba, que no usaba nadie y que amontonaba colchones hasta hacerla de una altura inabarcable para un niño. En la pared una Purísima elevaba sus ojos ovinos al cielo.

– Hemos de encargar una escalerita para que subas a la cama, como la que tenía el virrey. ¿Dónde habrá ido a dar? Con lo bien que te vendría a tí… mientras no crezcas un poco más, claro.

Rebuscaba un acerico en su ordenadísima caja de labor, grande y barroca.

– ¿A qué huele este costurero, tía?

– A madera, hijo, aunque a veces me parece incienso. De Cuba vino hace ya mil años.

Mi padre fumaba negro en el comedor, con la ventana abierta al sur resplandeciente para no molestar al asma de mi tía, que siempre tenía tomada la voz. Apoyaba el cenicero en el alfeizar, entre las plantas que en diciembre eran escenario del Nacimiento. Mi abuela sacaba del aparador las tazas y la tetera, y buscaba una tapaderita desaparejada para cubrir el azucarero mutilado.

– Yo té no tomo, mamá, que no estoy enfermo. Dame un vaso de leche.

Mi padre siempre hacía los mismos chistes, y sigue haciéndolos.

firma sis

Edith Piaf & Théo Sarapo. À quoi ça sert l’amour?

A quoi ça sert l’amour?
On raconte toujours
Des histoires insensées.
A quoi ça sert d’aimer?

L’amour ne s’explique pas!
C’est une chose comme ça,
Qui vient on ne sait d’où
Et vous prend tout à coup.

Moi, j’ai entendu dire
Que l’amour fait souffrir,
Que l’amour fait pleurer.
A quoi ça sert d’aimer?

L’amour ça sert à quoi?
A nous donner d’ la joie
Avec des larmes aux yeux…
C’est triste et merveilleux!

Pourtant on dit souvent
Que l’amour est décevant,
Qu’il y en a un sur deux
Qui n’est jamais heureux…

Même quand on l’a perdu,
L’amour qu’on a connu
Vous laisse un goùt de miel.
L’amour c’est éternel!

Tout ça, c’est très joli,
Mais quand tout est fini,
Il ne vous reste rien
Qu’un immense chagrin…

Tout ce qui maintenant
Te semble déchirant,
Demain, sera pour toi
Un souvenir de joie!

En somme, si j’ai compris,
Sans amour dans la vie,
Sans ses joies, ses chagrins,
On a vécu pour rien?

Mais oui! Regarde-moi!
A chaque fois j’y crois
Et j’y croirai toujours…
Ça sert à ça, l’amour!
Mais toi, t’es le dernier,
Mais toi, t’es le premier!
Avant toi, ‘y avait rien,
Avec toi je suis bien!
C’est toi que je voulais,
C’est toi qu’il me fallait!
Toi qui j’aimerai toujours…
Ça sert à ça, l’amour…!

Archivado en: diversión

5 Responses

  1. alright dice:

    Bonita tarde la que hsa descrito de tu ninez por un momento parecia que estaba inmerso en una maquina del tiempo y viaje a tu niñez que me ha encantado, no se habia algo que me ha dejado pesativo

    Muchos besos

  2. adelasuma dice:

    en agosto, mi abuela me servía limonada en unos vasos que a mí me parecían de titanes

    me gustaba ver pasar la luz entre los trocitos de limón

    de aquello aún guardo al espíritu que habita las cosas pequeñas

    voy a hacerme una limonada

    un beso

  3. alejandro dice:

    mi niñez viene en dulce, esas rosquillas de mi abula, todas recubiertas con un poco de azucar, esos bizcochos llenos de avellanas qeu habiamos cogido en noviembre, pestiños de mi otra abuela, y esos bocadillos de mantequilla con mortadela, incluso mermelada, no me gustaban pero me los comia pues los preparaba mi abuela, y sabian a gloria, no los he vuelto a probar pero hay estan. Recuerdos del soberao, antes no era el primer piso, era el soberao, donde registraba, encontraba y alli lo dejaba, ya se tiro todo, todo se tiro, ahora solo quedan los recuerdos, los recuerdos y mis dos abuelas. gracias sisifo por los recuerdos y por la cancion

  4. Carabiru dice:

    Vaya, has pintado unas postales de época preciosas…
    Mi bisabuela me cortaba enormes trozos de chocolate de ese para derretir, para que estuviese calladita y no diese la tabarra… ais…

  5. Teseo dice:

    Ohh! me encanta eso de recordar la infancia, en verano mi abuela nos ponia a un primo mío y a mí en peloticas en su patio y nos echaba baldes y baldes de agua para que no pasáramos calor, y nos lo pasábamos pipa con el agua, jeje!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Posts más leídos

A %d blogueros les gusta esto: