Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[096] Muros.


Maria Callas. Una voce poco fa. Gioacchino Rossini.

Una voce poco fa
Qui nel cor mi risuonò;
Il mio cor ferito è già,
E lindor fu che il piagò.
Sì, lindoro mio sarà;
Lo giurai, la vincerò.
Il tutor ricuserà,
Io l’ingegno aguzzerò.
Alla fin s’accheterà
E contenta io resterò.
Sì, lindoro mio sarà;
Lo giurai, la vincerò.
Io sono docile,
Son rispettosa,
Sono obbediente,
Dolce, amorosa;
Mi lascio reggere,
Mi fo guidar.
Ma se mi toccano
Dov’è il mio debole
Sarò una vipera
E cento trappole
Prima di cedere
Farò giocar.

Vagando un día a la orilla del río Lambre, cerca de su desembocadura, descubrí con un amigo unas ruínas que parecían transportadas de cualquier plaza italiana de composición renacentista. Un puente cruzaba el río de un solo trazo de arco y llevaba a una plaza empedrada oblonga y cubierta por seis plátanos, árbol urbano donde los haya, de troncos inabarcables cuyas copas se tocaban en la altura. Cerraba la plaza por el lado contrario al río un edificio de escasísima crujía y longitud asombrosa, cuya composición simétrica era sólo fruto de la causalidad ingenieril: se trataba de un molino cuyas dos piscinas de abastecimiento, en el lado trasero, dejaban un estrecho paso elevado de acceso a la planta alta que imponía la ubicación de la escalera y, por tanto, del acceso frontal. Al costado posterior se conservaban las ruínas de una vivienda que debió de ser la del cuidador, pues no contaba con cuadras ni corral y sí con espacios de almacenamiento abundantes. Se trata de uno de aquellos primeros edificios industriales que surgieron en la Galicia del S. XVII a la sombra del Arsenal de Ferrol y que vivían de suministrarle abastos, y perteneció a un pazo cercano, de una reputadísima familia hidalga viveirense, no hace mucho donado a la Obra de Dios. Un camino ladera arriba llevaba a encontrarse con el que, cruzando la fraga, conducía a la aldea más cercana, jalón otrora de un Camino Inglés que funcionarios ineptos y poco imaginativos se han empeñado en desviar por una carretera nacional con carril para vehículos de marcha lenta.

Años más tarde, alcanzada ya la independencia, volví a dejarme caer por allí un domingo abúlico y deseé convertir aquello en mi mandala particular, un lugar dónde recrear un universo a mi medida, nutritivo, protector y relajante, para mí y los míos, que entonces éramos dos y preveíamos llegar a ser cinco o seis humanos, entre adultos e infantes, y varios mamíferos y aves más. Investigué la situación de aquella propiedad desde el punto de vista legal y urbanístico, consulté en consellerías varias y organismos autónomos de medio ambiente, aguas, patrimonio y medio rural, y hasta hice unos someros números y una aproximación a la división de la obra por etapas. Las cifras eran astronómicas para mí. La idea quedó en reserva y durante mucho tiempo me contenté con hacer de aquello lugar de destino de mis paseos.

muros

El magín anda solo y un día las ideas brotan. Recordé que el molino cuenta con un canal que toma agua del río a unos cien metros aguas arriba en una presa que vi desaparecer en una crecida. El tal canal tiene capacidad para un caudal considerable que en tiempos llenaba las dos piscinas que daban agua a las diecisiete muelas que funcionaban y de las que hoy no queda más que el rastro. Imaginé una microturbina kaplan y calculé la energía que podría producir para tal caudal y su valor de venta a la compañía suministradora. Sería más que suficiente para financiar la compra y la obra posterior, pues la categoría de la parcela y los múltiples niveles de protección a los que estaba sometida debían mantener el precio de venta de la propiedad por los suelos. Eso suponiendo que el propietario quisiera venderla… ah, suponiendo…

Entonces me di cuenta de que estaba construyendo una quimera. Quería levantar mi caserón entre castañares y cursos de agua y hacer depender el éxito de mi propósito de la buena intención de un desconocido que quisiera transmitirme la propiedad. Estaba haciendo todo lo posible para que mi sueño no se cumpliera nunca. Sólo entonces vi claro que el intento era pueril, de reconstruir fuera de mí lo que dentro de mí estaba en pura ruína, rodearlo de montañas y crear para mi prole un Kapilavastu en el que nadie nos pudiera turbar, cuando la turbación estaba en mi alma o en mi corazón, que no sé ya si son o no la misma cosa.

¿Por qué cuento esto? No lo sé. Me levanté esta mañana acordándome de Mau y queriendo hacer un relato de mi quimera, dos cosas inconexas a todas luces. Por un lugareño supe que mi molino es desde hacía ya años de un conocido y adineradísimo empresario que hizo fortuna traficando con pescado y que quiso hacer de él una villa de veraneo propia de su rango y condición. El tal empresario está ahora con un pie en la tumba y sus herederos muestran poco interés por las ruinas. Uno de mis socios, hombre de alto copete, se ha ofrecido a intermediar con la familia sin resultados hasta hoy. No me molesta esa demora. No es ese mi proyecto actual. He visto que si algo debo reconstruir ahora es mi yo íntimo y más precioso, que sólo ahora va pudiendo ponerse en pie sin ayuda, y olvidarme de piedras y musgos y líquenes, que me estarán esperando los lustros que haga falta. Este blog me ayuda y mis amigos y mis gentes queridas

firma sis

Anuncios

Archivado en: ilusión, voluntad

6 Responses

  1. Currito dice:

    Sé que no soy la piedra angular de tal ambiciosa construcción digna de cualquier catedral barroca, pero con ser un pedacito de musgo que contribuye a su actual imagen me siento satisfecho. Besitos. Muaks.

  2. Chungo dice:

    Algun día ese molino girará dentro de tí. Entonces ya habrás recuperado ese espacio en ruinas.

    que te vaya bien

  3. ariadna dice:

    Dulces sueños.
    Si dejaramos de soñar la vida sería hastía y oscura.
    Libertad.
    Cuando se combina imaginación y emoción, la vida se convierte en real.

    Ab imo pectore, meurei.
    Bicos

  4. Rubén >>> dice:

    Pues haz una cosa, sé radical, reinvéntate desde el principio, seguro que no pierdes nada, verás como tu mente te lo agradece y tú también.

    Y te mando 5437 besos de reinvento!

  5. Iago dice:

    Que bonito que Sísifo haciendose viejo llevando de aqui para allá esas piedras malditas que le encomendó Zeus, vea en ellas el sueño de levantar un obra digna de Lope de Aguirre en la Galicia más mitólogica…

    Cari, has escrito un post muy sensible, me ha gustado mucho el paralelismo entre castillo exterior e interior, pero claro que lo diga yo que soy un ingnorante, pues no tiene mucho merito.. jaja.

    Bezos.

  6. Carabiru dice:

    No lo he visto, y ya solo por lo que cuentas (pero sobre todo por como lo haces) hasta yo me he enamorado del lugar.

    ¿Ladrones de cuerpos? Jajajajja, me ha hecho un montón de gracia, y sí tienes razón, a mi ya me han alienado de casi todo lo que tenía antes de empezar.
    ¿Acaso tú estudiaste lo mismo??

    Salu2

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: