Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[056] A propósito…


Un comentario de Currito me ha hecho evocar mis días de primer noviazgo con un belga francoparlante (la acotación es importante) de flequillo rubio, mirada plomiza, sonrisa amplia y complexión escuálida. Creo que la historia fue linda y por ello os la ofrezco para vuesto solaz.

a proposito de

Él se llama Pierre. Nos conocimos cuando yo tenía veintitrés años y él también en un lugar tan apartado como fantástico de la Francia interior. Un taller estival sobre Ledoux, el arquitecto neoclásico, fue la ocasión. De él me gustó su sonrisa y el oro de su pelo, y a él mi timidez y mi descaro. Conseguimos compartir litera y mesa y en cuestión de horas fuimos uña y carne. Nuestras conversaciones en un pobre inglés unían el día con la noche y con el día en un lugar que, cercado de campos de girasoles, constituía un universo aislado y autónomo en sus formas. La noche de nuestra despedida, llena de angustia, encontramos la excusa para pasarla abrazados. No creíamos que pudiéramos volver a vernos, pero tampoco entendíamos por qué nos hacía tanta falta.

Las siguientes navidades el estado belga subvencionó una visita de Pierre a sus amigos gallegos. Nada difirió de cualquier tournée guiri. La despedida fue asombrosa para los dos: en el aeropuerto, las lágrimas manando, fuimos incapaces de decirnos palabra. Pocos días después recibí carta suya en la que fue capaz de asegurar que sentía por mí un amor desbordado y expresaba su necesidad de saber si yo también. Guardo la carta porque leyéndola comprendí, oh señor, por fin y de una vez, muchas cosas que me corrían por dentro y nunca supe interpretar. Se debían todas ellas a una sola variable cambiada: me atraían los chicos y no las chicas. Tardé en responder más de lo usual y lo tuve sobre ascuas.

En semana santa conseguí, con mentiras en mi casa, llegarme a Lovaina la Nueva, donde él estudiaba, cuatro escasos días. La primera noche, torpemente y como entre brumas, conocimos nuestros cuerpos bisoños y supimos lo que es amanecer juntos en una cama de noventa centímetros. Paseamos, comimos, conocí a sus amigos, hablamos, reímos, dormimos, nada anómalo, y entre una cosa y otra hicimos chanchadas en cualquier momento y en cualquier lugar, con una ligereza y una despreocupación que ahora evoco con añoranza. ¡Qué fácil era entonces todo!

El verano siguiente Pierre vino con su flamante título de arquitecto bajo el brazo y sus proyectos en una carpeta a intentar encontrar trabajo aquí. Fue inútil, éste es otro mundo. Pasado un mes se tuvo que volver a Bélgica con las orejas gachas y dejándome lloroso y abatidísimo. Nuestra abundantísima correspondencia me trajo una noticia: conoció a un chico con el que empezó a salir. Perdí noción de la realidad: ¿nuestra historia de amor había existido o fue una ilusión de los dos? El duelo de la pérdida quedó sin cerrar y permaneció en mí y en mi corazón impidiendo la entrada a nadie más.

Cinco años más tarde me instalé con mi escasa beca Erasmus en Lille, a un tiro de piedra de Bruselas, dónde él vivía. Aquel año fue de locura y huída hacia delante. Yo necesitaba hablar de la relación que tuvimos, pero aunque lo visité su celosísimo novio no nos dejó ni a sol ni a sombra en los pocos días que me quedé en su casa. Eso sí, la veneración que le tenía se rompió y por las grietas comenzaron a colarse otros pretendientes a mi corazón. Al año siguiente llegó Aleph y allí se quedó.

Este mismo mes vendrá a pasar unos días a Compostela co su actual pareja, que parece ser que es una persona normal. Su plan es asistir al casamiento de cierto amigo, Wally por mal nombre, que conoció también en Arc-et-Senans, hombre a mi modo de ver carente de cualquier interés si no es por su corazón enorme. Aprovecharé la ocasión para volver a verlo y conocer a su chico, e intentaré sustraérselo por un par de horas: necesito reinterpretar con él la relación que tuvimos y que murió sin que la matáramos y sin que pudiéramos asistir a su entierro.

A Pierre lo he añorado con frecuencia excesiva. Resumiría diciendo que sólo nos separaba su, en mi opinión, excesivamente ingenua y simple manera de ver el mundo. Pero me gusta recrearme en saber que su sentido del humor, su cuerpo de doncel, su sensibilidad estética, su inteligencia, sus ojos, su ternura, sus labios carnosos y sabios, su generosidad, sus manos grandes, su simpatía a borbotones, su miembro recto y grueso, su delicadeza, su sonrisa desmedida y, en definitiva, tantas y tan abundantes virtudes hacían de nuestro tandem algo tan sólido que aún no sé cómo pereció. Nunca volví a conocer a nadie cuyo balance fuera tan positivo.

Aunque abusar no es del todo criticable, todo sea dentro de su justa medida. La longitud de este post se sale de todo canon. Sepa el lector que necesitaba plasmar en letra de molde lo que acaba de leer. Recomiendo a continuación una canción de otro belga, Jacques Brel, Ce gens la, que habla de un mundo y de unas maneras.

firma sis

Jacques Brel. Ces gens la.

D’abord il y a l’aîné
Lui qui est comme un melon
Lui qui a un gros nez
Lui qui sait plus son nom
Monsieur, tellement qui boit
Ou tellement qu’il a bu
Qui fait rien de ses dix doigts
Mais lui qui n’en peut plus
Lui qui est complètement cuit
Et qui se prend pour le roi
Qui se saoule toutes les nuits
Avec du mauvais vin
Mais qu’on retrouve matin
Dans l’église qui roupille
Raide comme une saillie
Blanc comme un cierge de Pâques
Et puis qui balbutie
Et qui a l’œil qui divague
Faut vous dire, Monsieur
Que chez ces gens-là
On ne pense pas, Monsieur
On ne pense pas, on prie.

Et puis, il y a l’autre
Des carottes dans les cheveux
Qu’a jamais vu un peigne
Qu’est méchant comme une teigne
Même qu’il donnerait sa chemise
A des pauvres gens heureux
Qui a marié la Denise
Une fille de la ville
Enfin, d’une autre ville
Et que c’est pas fini
Qui fait ses petites affaires
Avec son petit chapeau
Avec son petit manteau
Avec sa petite auto
Qu’aimerait bien avoir l’air
Mais qui n’a pas l’air du tout
Faut pas jouer les riches
Quand on n’a pas le sou
Faut vous dire, Monsieur
Que chez ces gens-là
On ne vit pas, Monsieur
On ne vit pas, on triche.

Et puis, il y a les autres
La mère, qui ne dit rien
Ou bien n’importe quoi
Et du soir au matin
Sous sa belle gueule d’apôtre
Et dans son cadre en bois
Il y a la moustache du père
Qui est mort d’une glissade
Et qui recarde son troupeau
Bouffer la soupe froide
Et ça fait des grands flchss
Et ça fait des grands flchss
Et puis il y a la toute vieille
Qu’en finit pas de vibrer
Et qu’on attend qu’elle crève
Vu que c’est elle qu’a l’oseille
Et qu’on écoute même pas
Ce que ses pauvres mains racontent
Faut vous dire, Monsieur
Que chez ces gens-là
On ne cause pas, Monsieur
On ne cause pas, on compte.

Et puis, et puis,
Et puis il y a Frida
Qui est belle comme un soleil
Et qui m’aime pareil
Que moi j’aime Frida
Même qu’on se dit souvent
Qu’on aura une maison
Avec des tas de fenêtres
Avec presque pas de murs
Et qu’on vivra dedans
Et qu’il fera bon y être
Et que si c’est pas sûr
C’est quand même peut-être
Parce que les autres veulent pas
Parce que les autres veulent pas
Les autres, ils disent comme ça
Qu’elle est trop belle pour moi
Que je suis tout juste bon
A égorger les chats
J’ai jamais tué de chats
Ou alors y a longtemps
Ou bien j’ai oublié
Ou ils sentaient pas bon
Enfin, ils ne veulent pas
Parfois, quand on se voit
Semblant que c’est pas exprès
Avec ses yeux mouillants
Elle dit qu’elle partira
Elle dit qu’elle me suivra
Alors, pour un instant
Pour un instant seulement
Alors moi je la crois, Monsieur
Pour un instant
Pour un instant seulement
Parce que chez ces gens-là
Monsieur, on ne s’en va pas
On ne s’en va pas, Monsieur
On ne s’en va pas
Mais il est tard, Monsieur
Il faut que je rentre chez moi.

Archivado en: memoria, retrospección

3 Responses

  1. Boeder. dice:

    Una buena historia. Dicen que el primer amor nos marca y que todos los demas seran comparados con ese.

    Me gusta mucho como escribes.

    Besos.

  2. Quino dice:

    toma ya! Ahora entiendo porqué las querencias por las tierras francófonas!! :P

    besotes!!

  3. Pierre dice:

    My dear Joaquin,
    It’s strange to read this part of my life on your blog, strange but touching , moving and emotional… You always wrote really well, you always found the right words, a bit excessive sometimes (not mentionning here the description of my anatomy… :-) ) … as I used to tell you you should play in a theatre… I Always had the feeling that our very special relationship had affected you when it ended, I knew that you had been hurt, lost, and that maybe you hated me for that. After trying to find solutions to the distance that was between us, we knew that your relation couldn’t be compared to any other ones… and it still is. We told each other that time would increase that distance , that we would have to live with it and that we didn’t have all the keys in our hands… but that we would be honest to each other… and it happened, I was fragile and met Christian who was at the last stage of HIV and went to the end with him, then met Yves (the one you didn’t like very much) with whom I spent 5 complicated years of my life… we met indeed when you were in Lille and it was as if we didn’t have anything to say to each other, the evening were silent, full of probably too much emotions and anger or dispair, or … but too much of something anyway… we lost touch and I came back to you a few months later… we spoke on the phone for 1/2hour…. but our lives have changed, my heart is still the same always on the verge of sinking , or being so loud… my body hasn’t changed much but my soul and my heart have tryed to evolve with their time, with the past, the present and hopefully the future… I am still very “fleur bleue”, believing in unconditional love, happiness ,… but trying to see life in the details taht I see everyday, … life and Love can be so complicated that there is no need to try to make it more complex or complicated.
    I love Frederic very much, we live apart as he had to move to Paris 1 1/2 year ago, it’s difficult (very sometimes…) but there is nothing I can do, so I wait and hope that I some point he’ll realize how beautiful our life could be wonderful if we were together… but I suppose that it takes time… and time is difficult to accept… especially when love is involved…
    I am really sorry if I have affected your life in a sad way, sorry that you felt that way about yourself, sorry that you loved me that much … (believe me I loved you so much as well…. and our relation is such an emotional souvenir for me… I burnt all your letters… all of them because it was very difficult to keep them and live with the tentation to read them…. I regret it sometimes.. your 10m long letter… but still have the “key”..; and will always have it….
    Life is just too beautiful to live in the past, we may do mistakes or things that we do not control when we are young (or younger), we have to accept them and live for the beauty of the wind, the sharpness of the sun, the smile of your loved one, the warm feeling of having friends,…
    Take care of yourself, keep smiling, un baiser
    Pierre

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