Sísifo se hace viejo

"El hombre solitario es una bestia o un dios" (Aristóteles).

[020] Ab imo Pectore.


Desde lo más profundo de mi corazón vuelco en estas páginas es esbozo de un sueño que tuve anteanoche y que me provocó gran inquietud y que mi almohada amaneciera bañada en lágrimas.

ab imo pectore

Me vi con mi sempiterno Aleph, trasladándonos en un tranvía bien vetusto, de pie los dos porque, de tan pequeño que era, no había plazas de asiento. Nos apeábamos en un cierto lugar que se pudiera asimilar a una plaza, grande, muy grande, aunque de traza irregular: sus lados, aunque rectos, describían una figura poligonal por cuyo lado inferior pasaba la calle por la que circulaba el tranvía. Y digo lado inferior porque la plaza se encontraba en ladera, así que su espacio central se dividía en tres o cuatro terrazas separadas por varios muros de gruesos sillares irregulares de granito.

Los edificios que cerraban la plaza eran porticados con arcos de medio punto peraltados, y sobre las impostas había tres plantas de sencilla fachada fenestrada según la misma pauta. Los soportales, de lejos, se veían sumidos en una penumbra tal que era imposible apreciar nada bajo ellos, y lo mismo ocurría con las ventanas, que parecían cerradas por cristales ahumados.

Hasta aquí el escenario, prolijamente recordado. La acción, en cambio, es bien breve.

Aleph y yo nos apeábamos y caminábamos hacia una de las salidas de la plaza cuando yo recibía una llamada al móvil. Era mi amigo Pepe Novo, que me comunicaba el nacimiento de su segundo hijo y nos convidaba a pasar por su casa a celebrarlo. Vivía en la plaza. En ese punto yo comenzaba a llorar con un llanto desconsolado, desesperanzado e infantil, que nacía de la evidencia de que yo nunca llegaría a tener hijos. Aleph sólo reaccionaba cogiéndome la mano, como sin dar importancia a la cuestión, y seguíamos camino. Entonces pasábamos al lado de dos compañeros míos de carrera, Wally y Emilio, que sentados en un banco jugaban a las cartas (no es por ser cotilla: este Wally, que debe su apodo a su asombroso parecido al de los libros infantiles, tiene previsto casarse en junio con su novio con el que vive en nefando pecado, y al casamiento está invitado mi primer novio, Pierre, del que algún día hablaré porque lo merece). En fin, lejos de avergonzarme mi actitud infantil yo me agarraba con más fuerza de la mano de Aleph, miraba fijamente al suelo y seguía caminando.

Llegados aquí Taxi me despertó con su pelaje algodonoso pasando por mis mejillas. Sé que el recuerdo es muy detallado en el espacio físico y poco en lo sucedido, pero es lo que hay.

De nuevo agradezco interpretaciones de mi amable y escaso público.

firma sis

Archivado en: ilusión, introspección, memoria, sueños

2 Responses

  1. FRAN dice:

    Enganchado, estoy totalmente enganchado a tu forma de narrar, hoy es la primera vez que me conecto a tu blog y no he podido parar hasta que me he leído todos tus post, ha sido como tirarme de un tobogán, solté mis manos y no pude parar hasta el final. Ese Aleph no sabe lo que ha perdido. Nene tu vales mucho.
    PD. De todas formas gracias Aleph por empujar a Sisifo a la red.

  2. jl_mofli dice:

    Muy buenas Sisifo:

    Yo solo te digo que no pierdas la esperanza, y con respecto a lo de tener hijos, pq no vas a poder?. Sé paciente y cree en ti.

    Si no estás destinado a eso, estarás destinado a otro tipo de cosas en la vida, ya lo verás.

    Besos!.

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