[281] Cáscaras.
El clima castellano me sienta regular. Las manos se me agrietan, los labios se me cuartean, la piel se me vuelve papel y el pelo esparto y me paso el día untándolos de pócimas que los devuelvan a su estado natural. El aire seco no me deja respirar bien, todo en mí dice mar, mar, mar y hasta que vuelvo a mi tierra no me encuentro a gusto. En general, no me gustan los castellanos ni su modo de hablar, no me gustan los nombres de los lugares, no me gustan esos campos de tierra, sólo me gusta su pan gramado y su paisaje iluminado por su gran luna llena, que es más grande que la de ningún otro lugar del mundo.
